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“Gritería” en honor a la Virgen de El Viejo
Yédica Leal
La Voz Católica
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Cientos de nicaragüenses se reunieron en la iglesia de Good
Shepard, el 19 de agosto, para recibir a su Virgen patrona con
cantos, aplausos, alabanzas y la tradicional gritería. La
imagen peregrina de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción
de El Viejo, es acogida por distintas parroquias de la
Archidiócesis de Miami durante los diez días de su visita. Esta
peregrinación se ha vuelto una tradición para los nicaragüense
de Miami.
La primera peregrinación de la imagen fue organizada por las
comisiones de trabajo de las parroquias afiliadas en agosto de
2002, como una manera de satisfacer la necesidad espiritual de
miles de nicaragüenses de tener cerca a la Purísima en el mes de
su Asunción. “El propósito de la visita es mantener vivo ese
encuentro de la feligresía con la imagen”, explica Mons. Rodrigo
Urbina, rector de la Basílica de El Viejo en Chinandega,
Nicaragua.
Todas las celebraciones comienzan con un recibimiento en la
parroquia, seguido por una breve procesión de entrada, misa
solemne y la típica gritería. “La virgen es un bálsamo de
suavidad y dulzura para aquellos que son perseguidos, que se
sienten fracasados, deprimidos, enfermos, solos e
incomprendidos”, dijo Mons. Urbina durante la homilía.
La imagen de El Viejo fue escogida por la Conferencia Episcopal
de Nicaragua como representante del patronazgo de la Purísima,
por ser la más antigua en el país. Esta imagen, propiedad del
hermano de Santa Teresa de Jesús, llegó a El Viejo en el siglo
XVII. La Virgen peregrina es una copia exacta de la original, la
cual nunca sale de la basílica.
La visita de la Virgen a Miami tiene un propósito espiritual y
social. El comité central de la peregrinación elabora un
programa de visitación a cárceles, asilos de ancianos y lugares
de marginación social. “Tenemos contacto con los más necesitados
en Miami, y compartimos la alegría de la Virgen con ricos y
pobres”, explica Mons. Urbina.
Este año no sólo se cumple el quinto aniversario de la
peregrinación, sino también 60 años de la fundación de la
gritería de penitencia, la cual se lleva a cabo en la
víspera de la Asunción. Esta práctica fue iniciada por Mons.
Isidro Augusto Oviedo, obispo de León, en acción de gracias a la
Virgen por aplacar la furia del volcán Cerro Negro, localizado a
pocos kilómetros de la sede episcopal.
La devoción a la Virgen no sólo aumenta en Miami, donde este año
visitó por primera vez la parroquia de St. Dominic, sino por
todo el país. La Virgen ha visitado Washington, D.C., y Alabama,
e hizo una aparición especial en el programa de televisión de la
Madre Angélica. “Recé junto a Madre Angélica frente a la Virgen,
fue un momento muy especial”, dice Mons. Urbina. También la
Arquidiócesis de San Bernardino, en Los Ángeles (California), se
prepara para la primera visita de la imagen en septiembre.
“La razón de estas visitas es celebrar la Asunción de Maria de
la forma única que los nicaragüenses celebramos a la Purísima en
diciembre”, explica Mons. Urbina. “Es compartir lo mucho o lo
poco material que tenemos con los hermanos necesitados que lleva
la parroquia de El Viejo en Nicaragua”, añade, “y elevar
oraciones y plegarias por los hermanos que están lejos de
Nicaragua y que pasan dificultades en Estados Unidos”.
El paso de la Virgen por Miami no sólo llenó de alegría a miles
de nicaragüenses, sino que renovó su fe y les dejó un mensaje de
amor y de esperanza.
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