El Arzobispo Ambrose De Paoli, sacerdote de Miami y embajador papal, muere a la edad de 73 años.

Yédica Leal
La Voz Católica

 Mons. Ambrose B. De Paoli. Foto: Archivo de LVC

Cuando Mons. Ambrose De Paoli se enteró de que iba a ser nombrado arzobispo, decidió que la ceremonia fuera celebrada en la misma iglesia donde él había sido monaguillo. Por eso, viajó desde Roma a Miami, donde fue instalado como Arzobispo Titular de Lares y nuncio pro apostólico de Sri Lanka el 20 de noviembre de 1983, en la Catedral St. Mary.

Veinticinco años después de su instalación regresó a Miami, donde perdió la lucha contra el cáncer el 10 de octubre de 2007. “Era un San Pablo de nuestros tiempos”, señala el P. Ronald Pusak, sacerdote retirado de la Arquidiócesis de Miami y amigo personal de Mons. De Paoli, agregando: “A donde quiera que iba, llevaba el Evangelio”.

A Mons. De Paoli se le diagnosticó leucemia en marzo de 2005, mientras servía como nuncio apostólico en Australia, destino que marcó 41 años de servicio en el cuerpo diplomático del Vaticano. Desde su entrada al cuerpo diplomático, en 1966, sirvió como delegado apostólico en Sudáfrica, Namibia y Botswana, pro nuncio y nuncio apostólico en Sri Lanka, Lesoto, Suazilandia, Sudáfrica y Japón.

Ambrose De Paoli nació el 19 de agosto de 1934 en Jeannette, Pensilvania. A la edad de 9 años, se trasladó junto a sus padres, Jack y Dominica De Paoli, y su hermana Sylvia, a Miami, donde asistió a la escuela de la Catedral St. Mary. Su familia fue una de la familias fundadoras de la iglesia Visitation, en el norte de Miami. Después de graduarse de la esuela superior, entró al seminario St. Joseph, en Hartford, Conecticut, y luego al seminario St. Mary of the West, en Cincinati, Ohio. Terminó sus estudios en el North American College, en Roma, donde fue ordenado sacerdote de la entonces diócesis de Miami el 18 de diciembre de 1960.

Durante su corta estancia en Miami sirvió como pastor asociado en St. Patrick y Visitation. A su instalación como arzobispo asistieron el Cardenal Agostino Casaroli, entonces Secretario de Estado del Vaticano; el entonces Arzobispo de Miami, Edward A. McCarthy, y el entonces delegado papal en los Estados Unidos, Arzobispo Pio Laghi. Al ser instalado arzobispo se convirtió en el único estadounidense en el consejo de embajadores de la Iglesia.

Su amor por Miami nunca se apagó en él. “Cada vez que venía a visitar a su familia, celebraba Misa en nuestra parroquia”, señala el P. Chris Marino, párroco de Visitation.

“Hemos sido bendecidos con la vida y ministerio del Arzobispo De Paoli. La Arquidiócesis de Miami se siente orgullosa en considerarlo parte de nosotros,” añade el P. Patrick O’Neill, sacerdote de la Arquidiócesis de Miami, que visitó a Mons. De Paoli en Australia.

A Mons. De Paoli le sobreviven su hermana, Sylvia Hershberger; su sobrina, Justine Keller, y su sobrino, Ryan Hershberger. Los servicios funerales se realizaron el 16 de octubre en la iglesia Visitation, y la Misa de Resurrección fue celebrada el 17 de octubre en la Catedral St. Mary, por el nuncio apostólico en los Estados Unidos, el Arzobispo Pietro Sambi, quien describió a Mons. De Paoli como un “digno, silencioso y fiel servidor de Cristo”.