La comunidad y sus voces

Jorge Díaz
Especial para La Voz Católica

 Un momento del maratón radial de Radio Paz. En primer plano, Gonzalo Penagos (der.) e Iván Díaz. Armando Terrón

Radio Paz: Maratón de Otoño
Durante diez días de septiembre, se desarrolló el Maratón de Otoño de Radio Paz, el cual constituye una prueba fehaciente de la vasta audiencia de esta emisora, si se considera que, a pesar de los cerca de $727,000 recaudados en diez días, aproximadamente sólo dos de cada cuatro o cinco personas –según la experiencia de los organizadores de este tipo de eventos– colaboran con sus donativos.

Así, se pide a los radioescuchas que colaboren con donativos y, en muestra de agradecimiento (nunca de pago), se envían presentes que van desde rosarios hasta cadenas con crucifijos y materiales audiovisuales de contenido religioso. “Con los objetos que se envían, se trata de estimular la fe de los oyentes y, al mismo tiempo, hacer que éstos se identifiquen con una emisora católica que transmite las 24 horas del día, siempre a favor del pobre y de la comunidad”, destaca Isaúl González, gerente general de Radio Paz.

“Nosotros sabemos que escuchar el maratón puede ser agotador para la audiencia”, ha expresado González, “sin embargo, en aras de que Radio Paz se mantenga, no tenemos otra alternativa que sacrificar parte de la programación y contar con la solidaridad de la comunidad. Esta emisora”, continúa, “tiene dos pulmones: los programas y comerciales pagados diarios, además de los radiomaratones. Sin embargo, aunque parezca paradójico, nuestro mensaje más importante, mientras dura el maratón, no consiste en que el dinero es lo primordial, sino en que Radio Paz existe para satisfacer a la persona humana, en su dimensión material y espiritual”. En este sentido, por ejemplo, el oyente se levanta informado con la revista Amanecer, y también existen espacios comunitarios para encontrar empleo y resolver necesidades diversas, sin olvidar los programas que reflejan la fe cristiana y la vida de los diferentes movimientos laicales.

 

Nuevo Caminar: Recuperar familias

 Nuevo Caminar es el nombre de un ministerio católico que, del 12 al 14 de octubre pasados, organizó un seminario (el número 27), para ayudar a personas adictas a sustancias nocivas como el cigarro, las drogas y el alcohol, y también al juego.

Celebrada en el 727 East y la calle 9, en Hialeah, la actividad contó con la participación de 120 personas, entre enfermos y sus familiares, a quienes se les imparten conferencias de tema religioso y también científico, a fin de darles a conocer, además del amor de Dios y la importancia de la fe, el daño físico que la adicción causa en el cerebro, regulador de la conducta, en los diferentes órganos y en los neurotrasmisores.

Los temas cristianos versaron sobre el impacto del pecado en la vida de la persona, la reparación de las faltas cometidas y el perdón. Los familiares o codependientes también reciben ayuda para que superen el daño psicológico, y hasta la vergüenza y el estigma social que significa vivir con un adicto.

“Nuestro objetivo es recuperar a las familias”, dijo Guillermo Rincón, uno de los supervisores de la línea telefónica de ayuda que Nuevo Caminar ofrece las 24 horas del día, “y para eso contamos con siete años de experiencia y un equipo de más de 120 personas, entre médicos y conferencistas”.

Luego del encuentro, se realiza un acompañamiento espiritual y moral de los asistentes a estos retiros y, si existe perseverancia en la abstinencia, se les comunica el kerigma o primer anuncio cristiano. En este sentido, en varias reuniones semanales se les imparten charlas sobre Jesucristo, la historia de la Iglesia y los llamados “12 pasos”, los cuales, puestos en práctica inicialmente por Alcohólicos Anónimos, llaman a mantener la sobriedad mediante la aceptación de la enfermedad por parte del adicto, la ayuda entre todos los miembros del grupo y el hincapié en la sobriedad vivida en el presente, sin pensar en grandes proyectos futuros.

El número telefónico de ayuda a los adictos y sus familiares es el 305-863-3355.

 

Caminos de solidaridad

 Una caminata y una vigilia por la paz tuvieron lugar el 11 de septiembre, organizadas por Radio Paz como símbolo del deseo de la comunidad de vivir en el amor de Dios, en medio de un mundo amenazado por odios irracionales.

El evento comenzó en la iglesia de Todos los Santos, ubicada en el 1023 SW, de la Avenida 27, con una oración de envío del reverendo Alejandro Mesa, para luego realizar una caminata de tres millas y media hasta la Ermita de la Caridad del Cobre, en cuyos terrenos se llevó a cabo la vigilia.

En la caminata participaron más de 300 personas y la procesión fue presidida por una cruz de ocho pies de alto. En primera fila se encontraban, entre otras personalidades y líderes comunitarios, Mons. Agustín Román, obispo y rector emérito de la Ermita de la Caridad, y el P. Alberto Cutié, director de Pax Catholic Communications.

Mons. Román recalcó la importancia del día, no sólo para los Estados Unidos, sino para el mundo. El obispo emérito puntualizó que aquel 11 de septiembre no puede caer en el olvido, a fin de que no se repita la muerte de más de 3,000 personas, quienes, a pesar de estar en suelo norteamericano, eran de diversas latitudes del mundo.

El Rev. Martín Añorga habló sobre la verdadera paz, la cual comienza en el corazón del hombre y, a reglón seguido, vinculó esto con la proliferación del terrorismo en el mundo.

Por último, el P. Alberto Cutié hizo una oración por la paz en el mundo y, al final, los asistentes encendieron sendas velas, mientras Iván Díaz y el grupo Cefas interpretaban el tema musical “Hazme un instrumento de tu paz”.