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Una página de La Voz en la historia de la Arquidiócesis
Reproducción facsimilar del artículo sobre la creación del
Centro Pastoral de la Arquidiócesis de Miami, publicado por Ana
Rodríguez-Soto en La Voz,
el 21 de abril de 1983.
(Abajo
ofrecemos una reproducción legible
del texto que está en la imagen de arriba)
La Voz, Abril 21 de 1983. Vol. XXXI, Nº 15.
Centro Pastoral… sueño de un obispo
El pasado sábado el sueño de un obispo se hizo realidad
Ana Rodríguez-Soto
Su sueño se levantó de entre rocas de coral y lomas de tierra,
como un símbolo de la presencia de la Iglesia en una concurrida
calle, en una pequeña villa, en las orillas de una metrópolis
que crece frenética y cuyos habitantes a menudo fallan en
comprender unos a otros.
Ahora el sueño es realidad, se asienta en 70,000 pies cuadrados,
grande y de tres pisos de altura, de losas rojas y de color
crema, ocupa casi cuatro acres y aloja los ministerios para
servir al pueblo de Dios.
Abundan aquí los jardines y los símbolos. También los espacios
abiertos y lo pequeños e íntimos rincones. Una enorme Piedad en
bronce le dice a los automóviles que cruzan que este lugar es
santo.
Es un lugar para adorar a Dios de dos maneras: por medio de la
oración y del trabajo.
Y en su centro un cruce entre un patio español y anfiteatro, es
quien sabe, la más original y versátil iglesia del Sur de la
Florida, una donde la brisa corre libremente, donde la luz del
sol se filtra por los lados y entra desde arriba en forma de
cruz, donde planteros marcan el final de los bancos y las palmas
se alinean detrás.
¡Hasta tiene un arroyo saltarín!
El pasado sábado el lugar estaba todo engalanado de colores,
envuelto en el esplendor de una celebración de “una vez en la
vida”. Siete largos estandartes colgaban del techo sobre las
filas de sillas plegables. Los estandartes simbolizaban no sólo
el gozo de la celebración sino también la continuidad de los 25
años de historia de la Arquidiócesis de Miami, porque estos
fueron los mismos estandartes que adornaron la Catedral de St.
Mary en 1979, cuando los Obispos Auxiliares Agustín Román y John
Nevins fueron ordenados.
Los empleados arquidiocesanos, que día tras día sirven en el
Centro Pastoral, llenaron los asientos en la iglesia al aire
libre, junto a los sacerdotes, religiosas y seglares
representativos de las parroquias del Sur de la Florida y los
invitados de la comunidad en general.
Otros empleados miraban desde arriba, de los balcones y
ventanales abiertos de las oficinas del Centro.
A las 11 en punto de la mañana los miembros del Coro de las
Campanas de St. Louis y St. Coleman, con túnicas blancas,
repicaron musicalmente la entrada de la procesión de cerca de 70
sacerdotes en blancas vestiduras y siete obispos de altas mitras
también en blanco.
Dos trompeteros desde lo alto del tercer piso, en un balcón
detrás del altar, anunciaron el gozo de la ocasión por todo
Miami Shores. Los casi 700 asistentes cantaron el himno de
entrada.
El Arzobispo Pio Laghi, delegado apostólico en los Estados
Unidos, presidió la ceremonia. La ceremonia fue celebrada en
inglés y español; y aún en francés durante la petición de los
fieles, señal del creciente número de haitianos en la
arquidiócesis.
Durante su homilía el Arzobispo Laghi confesó haber tenido dudas
acerca de la terminación del Centro Pastoral durante su visita
el pasado mes de noviembre.
—Yo me sentía un poco escéptico… porque no podía comprender la
arquitectura ni el sentido”, dijo él y temía que el trabajo
progresaba muy lentamente para una dedicación en abril.
—Ahora veo, ante todo, el cerebro de la arquidiócesis y después
el corazón. El corazón está alrededor de este Centro Pastoral.
Recordó la historia de la Arquidiócesis, esculpida de la
Diócesis de St. Augustine en 1958, cuando el área “estaba en el
umbral del tremendo desarrollo que ha caracterizado estos 25
años pasados”.
En los siguientes cinco años la entonces nueva Diócesis de Miami
había establecido un seminario mayor en Boynton Beach y uno
menor en Miami. Veinticinco años más tarde ha crecido de unos
200,000 católicos a casi un millón.
Fue adecuado que el Centro Pastoral fuera dedicado en 1983,
durante el jubileo de plata de la Arquidiócesis de Miami y
justamente después de iniciado el Año Santo de la Redención.
La Ceremonia del sábado
marcó a la vez un comienzo y coronó 25 años de comienzos… ellos
fueron una época de sueños que se hicieron realidad – y otros
por venir.
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