|
En Immaculata-La Salle comienza una nueva época
Yédica Leal
La Voz Católica
|
 |
|
Alison
Schuh, estudiante de la escuela superior Immaculata-La Salle,
durante la interpretación del Ave María en lenguaje por señas,
que concluyó la Misa en celebración del 50º aniversario de la
fundación de la escuela y por la restitución del nombre
Immaculata-La Salle. Yédica Leal |
|
|
Los estudiantes de La Salle High School festejaron su regreso a
la escuela de un modo muy peculiar este año: no sólo con dos
meses de retraso, sino en un colegio cuyo nombre ha cambiado.
El sábado 20 de octubre fue escogido como Back To School Day
(Día del Regreso a la Escuela), para señalar el comienzo de un
año de celebraciones por el 50º aniversario de la fundación del
colegio. Después de una Misa de acción de gracias, donde
estuvieron presentes padres, profesores, alumnos y ex alumnos,
el Arzobispo de Miami, John C. Favalora, bendijo la restitución
del nombre Immaculata-La Salle. En su homilía, el arzobispo
recordó los momentos difíciles por los que ha pasado esta
institución, desde múltiples cambios de órdenes religiosas hasta
devastadores huracanes. “Ni el huracán Wilma pudo destruir esta
institución, que ha inculcado valores cristianos a todos los que
han pasado por ella”, señaló el arzobispo.
La escuela para jovencitas Immaculata High School fue fundada en
1958 en los terrenos adyacentes al hospital Mercy, bajo la
dirección de las Hermanas de San José, de San Agustín. En 1961,
seis jóvenes exiliados cubanos recurrieron al entonces Obispo de
Miami, Coleman F. Carroll, con una idea muy especial: la de
establecer el colegio La Salle en Miami, el mismo colegio al que
ellos asistían en Cuba, y donde sus estudios fueron
interrumpidos por la revolución.
En septiembre de 1961, La Salle High School se mudó a los
terrenos de Immaculata High School y le abrió sus puertas a
alrededor de 160 jovencitos. El colegio era administrado por los
Hermanos de La Salle, procedentes de Cuba y del norte de los
Estados Unidos. “Era una época de transición, no sólo en la
educación religiosa sino en la sociedad”, explica la Hna. Marie
Therese Evrard, S.S.J, directora de Immaculata High School
durante su transición a institución mixta (1967-1972). “Nuestros
estudiantes supieron adaptarse a estas situaciones”, agrega.
En 1963, ambos colegios se unieron bajo el nombre de Immaculata-La
Salle High School, donde a pesar de que las clases seguían
separadas, los estudiantes compartían la cafetería, la
biblioteca y los laboratorios, y participaban juntos en
actividades extraescolares. En 1983, el nombre de Immaculata
desapareció por completo.
“Es un honor para mí haber presenciado la restitución del
nombre”, comenta la Hna. Kathleen Clark, S.S.J, miembro de la
primera clase graduada de Immaculata High School en 1959.
El colegio Immaculata-La Salle no es solamente reconocido por su
excelente formación católica, sino por sus méritos
académicos.“Yo llegué a La Salle habiendo suspendido el 9º grado
en un colegio público y sin saber inglés; tres años después, me
gradué con una beca académica para Loyola Univesity, en New
Orleans”, señala Armando Chapelli, graduado de Immaculata-La
Salle en 1964 y miembro del grupo de ex alumnos que sugirieron
el cambio de nombre. “Haber estudiado en Immaculata-La Salle fue
el regalo más grande que Dios me ha dado”, agrega.
Immaculata-La Salle cuenta con alrededor de 700 estudiantes y
está bajo la dirección de las Hermanas Salesianas de Don Bosco,
quienes practican el sistema educacional preventivo de Don Bosco.
“Nos enseñan a vivir la fe y a desarrollarnos como individuos”,
explica Lianne Rodríguez, estudiante de último año, añadiendo:
“La Salle me ha ayudado a descubrir quién soy”.
|