Recordamos, celebramos, creemos

 Carta Pastoral del Arzobispo de Miami con motivo del 50º Aniversario de la Arquidiócesis

 Arzobispo John C. Favalora

Nuestro Jubileo de Oro se inaugura con la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, el 7 de octubre de 2007, lo que iniciará un año de celebraciones para conmemorar el 50º aniversario de la fundación de la Arquidiócesis de Miami, el cual culminará el 7 de octubre de 2008.

En esta fiesta, la parte fundamental de la misa es el Magnificat de María, cantado en el salmo responsorial. En el mismo, María agradece y alaba a Dios porque “el Poderoso ha hecho obras grandes en mí, su nombre es santo”.

Con ese mismo canto de agradecimiento en nuestros corazones, el pueblo de la Arquidiócesis de Miami recuerda y da gracias por las grandes obras que Dios ha hecho por nosotros a través de 50 años, y por aquellos que partieron antes que nosotros. La gratitud es una virtud natural con la que se reconoce y se aprecia lo que tenemos, lo que se ha recibido de los demás. Se convierte en una virtud sobrenatural cuando todo lo que tenemos y lo que hemos recibido lo acreditamos a Dios, fuente de todo lo que somos.

Como hijos e hijas de Dios, durante el inicio del año jubilar cantamos alabanzas de agradecimiento al Dios y al Padre de todos; a Jesucristo, el Hijo de Dios; y al Espíritu Santo que habita entre nosotros, y que ha guiado el trabajo de nuestras manos durante estas cinco décadas.

 

Con gratitud, recordamos:

•       El 7 de octubre de 1958, cuando se estableció la Diócesis de Miami y cuando el Obispo Coleman F. Carroll fue instalado como su primer obispo. Al día siguiente de la instalación, el 8 de octubre de 1958, falleció el Papa Pío XII.

•       La Diócesis de Miami fue la segunda diócesis en la Florida. Desde 1868, la Diócesis de St. Augustine había abarcado prácticamente el estado completo.

•       A la instalación del obispo Carroll en la recién designada Catedral de St. Mary asistieron: el Arzobispo Joseph P. Hurley, de St. Augustine; el Arzobispo Francis P. Keough, de Baltimore; y el Obispo John Dearden, de Pittsburgh (quien se convirtió en arzobispo de Detroit en diciembre de 1958, y más tarde en cardenal).

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.

Con gratitud, recordamos:

•       Los 63 sacerdotes diocesanos y los 21 sacerdotes de órdenes religiosas, y las 392 religiosas que servían en la nueva diócesis en 1958.

•       Los 185,000 católicos laicos en 1958.

•       Los 16 condados en 1958: Broward, Charlotte, Collier, Dade, DeSoto, Glades, Hardee, Hendry, Highland, Indian River, Lee, Martin, Monroe, Okeechobee, Palm Beach y St. Lucie.

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.

Con gratitud, recordamos:

•       A los muchos sacerdotes que, movidos por el Espíritu para tomar la misión de la Cruz, llegaron desde Irlanda y España para servir a la población de la Diócesis de Miami. Entre los compañeros de trabajo del Obispo Carroll se encontraban muy pocos nacidos aquí. Entre los primeros sacerdotes irlandeses estuvieron: Mons. Dominic Barry, el P. James Connaughton, Mons. Francis Dunleavy, Mons. Noel Fogarty, Mons. Patrick McDonnell y el P. Patrick Slevin.

•       Entre los sacerdotes misioneros que llegaron desde España como parte de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispanoamericana (OCSHA) se encontraban: el P. Luis Altonaga, Mons. Xavier Morrás, el P. Antonio Navarrete, el P. José M. Paz, el P. Juan López, el P. José L. Paniagua y Mons. Emiliano Ordax.

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.

Con gratitud, recordamos:

•       Que en aquel tiempo, un gran número de las religiosas de la Diócesis pertenecían a las Hermanas de San José de St. Augustine, la comunidad religiosa más antigua de la Florida (fueron las primeras en ser invitadas a realizar su apostolado aquí, en 1866, por el Obispo Augustin Verot, primer obispo de la Florida).

•       A los dedicados sacerdotes y religiosos que guiaron a la Diócesis de Miami durante su desarrollo inicial, entre ellos: Mons. Wiliam Barry, Mons. Thomas Comber, el P. Francis Dixon, Mons. James F. Enright, el P. Lamar Genovar, Mons. William F. McKeever, Mons. James Nelan, el P. Thomas O’Donovan, Mons. John O’Dowd, Mons. John O’Looney, Mons. Rowan Rastatter, Mons. George T. Rockett, Mons. Patrick J. O’Donoghue, Mons. Jeremiah P. O’Mahoney, el P. R. E. Philbin, Mons. Peter Reilly, Mons. Robert W. Schiefen, Mons. Bryan O. Walsh, Mons. James J. Walsh.

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.


Catedral St. Mary, Miami.

Con gratitud, recordamos:

•       Que el 11 de octubre de 1962, cuatro años después del establecimiento de la Diócesis, se convocó el Concilio Vaticano Segundo, al cual asistió el Obispo Carroll como uno de los Padres Conciliares.

•       Los documentos del Vaticano II, que dieron forma a la Iglesia y sirvieron como el plano para el desarrollo de futuras políticas en la nueva diócesis.

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.

Con gratitud, recordamos:

•       Los documentos del Vaticano II, Lumen Gentium (constitución dogmática sobre la Iglesia), y Apostolicam Actuositatem (decreto sobre el apostolado de los laicos), que presentan el papel del laicado en la Iglesia.

•       Christifidelis Laici (Los Fieles Laicos), la exhortación apostólica que siguió al primer sínodo mundial de obispos de 1987.

•       Que estos documentos fueron la piedra angular para que laicos y laicas asumieran una mayor responsabilidad en el trabajo de la Iglesia, y provocaron el desarrollo de los movimientos espirituales laicos, para la formación y el apoyo de la vida espiritual del laicado. En la actualidad, la Arquidiócesis de Miami cuenta con unos 75 movimientos.

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.

Con gratitud, recordamos:

•       Oleada tras oleada de exiliados e inmigrantes de cada nación de Latinoamérica, Europa y África, de China y Asia, quienes constantemente nos retan a crecer en la caridad y a vivir el mandato del Evangelio de “dar refugio a los desamparados y recibir al extranjero”.

•       Las organizaciones establecidas para servir a los inmigrantes recién llegados: el Centro Hispano Católico, la Operación Pedro Pan (el programa de menores sin acompañantes), la Ermita de Nuestra Señora de la Caridad, el Centro Católico Haitiano Pierre Toussaint, el Apostolado a los Grupos Culturales, y Servicios Legales Católicos.

•       Los retos de las liturgias multiculturales: en muchas parroquias, se añadieron misas en español al finalizar la última misa dominical en inglés; en Broward, muchas parroquias celebran la misa en francés para acoger a los canadienses durante la temporada turística de invierno; en la actualidad, la misa se celebra en más de una docena de idiomas a través de la Arquidiócesis.

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.

Con gratitud, recordamos:

•       El rápido crecimiento de Miami: el 13 de junio de 1968, 10 años después de su fundación, se convirtió en arquidiócesis, y el Obispo Coleman Carroll se convirtió en arzobispo metropolitano de la Provincia de Miami, que abarcaba las siete diócesis del estado de la Florida.

•       Dos nuevas diócesis creadas al mismo tiempo: St. Petersburg (el 17 de junio de 1968) y Orlando (18 de junio de 1968).

•       La Diócesis de Pensacola-Tallahassee, establecida el 6 de noviembre de 1975, con el segundo Obispo Auxiliar de Miami, René H. Gracida, como su obispo fundador.

•       El desarrollo de la atención pastoral multicultural a toda la Arquidiócesis de Miami, bajo la visión y el liderazgo del Arzobispo Edward A. McCarthy.

•       El desarrollo del diaconado permanente en 1976.

•       El desarrollo del programa de formación del ministerio laico en 1977, con la Dra. Mercedes Scopetta como su directora fundadora.

•       La creación de las diócesis de Palm Beach (el 24 de octubre de 1984) y de Venice (el 25 de octubre de 1984), con el Obispo Auxiliar de Miami John Nevins como obispo fundador de Venice.

•       El primer sínodo arquidiocesano, realizado de 1985 a 1988.

•       La visita del Santo Padre el 10 y 11 de septiembre de 1987.

El Poderoso ha hecho obras grandes por nosotros; su nombre es santo.

El Señor Jesús es Señor de la historia. Por su encarnación, Él, Hijo de Dios, entró a nuestra historia humana. Dios mismo ha caminado con nosotros a través de estas cinco décadas. Así como nuestra Santísima Señora, María, los fieles y pioneros sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y laicos, nos han mostrado a Jesús. Sus prédicas, sus enseñanzas, y el ejemplo de sus vidas dan testimonio de Jesús como nuestro Camino, nuestra Verdad y nuestra Vida.

La Iglesia de Miami hace un llamado a sus hijos e hijas, a ser agradecidos por su herencia espiritual y a entrar en el año de su jubileo de oro con una fe renovada en Jesús, y una renovada gratitud por la salvación que trajo al mundo y a cada uno de nosotros.

La mejor manera en que podemos dar testimonio de nuestro agradecimiento a Dios es vivir como hermanos y hermanas en nuestra iglesia y en nuestra comunidad. Los múltiples retos de esta comunidad, rica en diversidad cultural, invitan a cada uno de nosotros a trabajar por la unidad, signo de la presencia de Dios, y por la que el Señor Jesús oró intensamente la noche antes de morir.

Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosotros.


Nuestra Señora del Rosario,
patrona de la Arquidiócesis de Miami.

Ora por todos nuestros sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y por todo el pueblo fiel. A través de tu fiel intercesión, dedicamos todas las actividades de este año jubilar al mayor honor y gloria de tu Hijo, Jesús.

Pedimos especialmente por un aumento en las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa.

A través de tu intercesión, imploramos a Dios, nuestro Padre, que nuestros hogares católicos sean como tu hogar en Nazaret, un lugar donde Dios esté presente y donde todos los miembros de la familia busquen la santidad de la vida por medio de renovados actos de fe, de esperanza, y de amor por Dios y por cada uno.

Que tus hijos e hijas lleven la luz de Cristo a todos los que encuentren, para construir un mundo de justicia y paz.

 

 Sinceramente suyo en el Señor,
 
Arzobispo John C, Favalora
7 de  octubre de 2007

Fiesta de Nuestra Señora del Rosario
 

Usos Prácticos de esta Carta Pastoral

  1. Los padres deben leerla para conocer la historia espiritual de la Arquidiócesis de Miami.

  2. Los padres deben enseñársela a sus hijos.

  3. Las escuelas católicas y los programa de educación religiosa deben incluir esta Carta Pastoral como herramienta de enseñanza sobre nuestras raíces católicas y la historia de la Iglesia en el Sur de la Florida.

 

Primeras vocaciones nativas

§     P. David Heffernan, parroquia St. Therese of the Little Flower, Coral Gables; ordenado en 1945.

§     P. Curtis Washington, nativo de Coconut Grove; ordenado en 1949, Sociedad de la Divina Palabra.

§     P. Raymond Brown, de la parroquia St. Rose of Lima, Miami Shores; ordenado en 1953, Compañía de Sacerdotes de San Sulpicio.

 

Seminarios

§      Seminario Escuela de St. John Vianney, establecido en 1959 como un seminario y escuela superior, es el primer seminario menor en el sureste de los Estados Unidos. En la actualidad sirve a las diócesis de la Florida, a otros estados de la nación, y al Caribe.

§      Seminario Regional de St. Vincent de Paul, establecido en 1963 como el único seminario mayor al sur de Baltimore en la costa Este; en la actualidad sirve a las diócesis de Norteamérica, el Caribe, Centro y Suramérica.

§      Ambos seminarios son muy reconocidos, porque desde principios de la década de 1970 ofrecen formación bilingüe y multicultural a futuros sacerdotes.


Seminario Mayor San Vicente de Paúl, Boynton Beach.


Seminario Menor
San John Vianney, Miami.

 

Movimientos Espirituales  activos
en la Arquidiócesis en la actualidad

Agrupación Católica Universitaria (graduados de escuelas jesuitas)
Amor en el Principio
Apostolado de la Divina Misericordia
Movimiento Apostólico de Schoenstatt
Archicofradía de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre (Cuba)
Vida Ascendente
Caballeros Católicos
Caballeros de Colón
Camino del Matrimonio
Castos por Amor (para jóvenes y jóvenes adultos)
Gremio de Abogados Católicos    
Gremio de Médicos Católicos       
Renovación Carismática (en ingles, español y creole)
Movimiento Familiar Cristiano
Movimiento de Vida Cristiana
Cofradía de Nuestra Señora de Chiquinquirá (Colombia)
Comunidad de Vida Cristiana – Regina Mundi
Comunidad La Nueva Jerusalén
Comunión y Liberación
Parejas para Cristo
Courage (ministerio para personas que sienten atracción  
por su mismo sexo)

Covenant Experience
Cursillo (en inglés y español)
Emaús (retiros parroquiales para damas y caballeros)
Encuentros Familiares
Encuentros Juveniles
Florida Center for Peace
Movimiento de los Focolares
Heraldos del Evangelio
Hermandad del Señor de los Milagros (Perú)
Asociación de la Santa Infancia
Impactos
Caballeros de San Pedro Claver (católicos negros)
Legión de María
Matrimonios en Victoria
Concilio Arquidiocesano de Damas Católicas
Movimiento Juan XXIII
Camino Neocatecumenal
Nueva Vida (para recuperarse de las adicciones)
Opus Caritatis
Padres y Madres Orantes (de la parroquia Mother of Christ)
Asociación San Martín de Porres (católicos negros)
Sociedad de San Vicente de Paúl
Club Serra (de apoyo a las vocaciones)
Sociedad para la Propagación de la Fe
Talleres de Oración y Vida
Encuentro Matrimonial Mundial
 

 

Universidades Católicas

 El recinto de la Universidad Barry, fundada en 1940 con el nombre de Barry College, la primera universidad católica para damas en la Florida, administrada por las Hermanas Dominicas de Adrian, Michigan.

 Un detalle del mural creado por el difunto P. Jorge Sardiñas para la capilla de la Universidad St. Thomas, fundada en 1961 con el nombre de Biscayne College por los Frailes Agustinos que habían sido expulsados de la Universidad de Santo Tomás de Villanueva, en Cuba. Su nombre se cambió por el de St. Thomas en 1984. En 1988, St. Thomas se convirtió en la única universidad de la Florida patrocinada por la Arquidiócesis.