La comunidad y sus voces

Jorge Díaz
Especial para La Voz Católica

Jornada de oración pro-vida: Detener el aborto

 Una preocupación de los organizadores de la jornada era la capacidad de respuesta de los católicos. Sin embargo, se contó con la participación de 342 personas y, en un momento, hubo hasta 13 personas juntas que rezaron el Santo Rosario. Cortesía de Ana Lía López.

El significado bíblico del número 40, símbolo del pueblo de Dios que peregrina y anhela justicia, tuvo matices de actualidad cuando alrededor de 342 personas participaron en una jornada de 40 horas de oración ininterrumpida, con el deseo de que se detengan los abortos, sobre todo los realizados en un centro ubicado en el 6660 y la avenida 117 del Southwest.

La jornada, desarrollada durante los pasados 8 y 9 de noviembre, consistió en el rezo del santo rosario frente a dicho local, tanto en español como en inglés, y una de las preocupaciones de los organizadores fue la falta de voluntarios para cubrir el horario nocturno. Sin embargo, “hubo un momento en el que oramos trece personas juntas”, comentó Ana Lía López, una de las organizadoras de esta iniciativa. “Y lo mejor de todo, continuó López, es que el tráfico que circulaba por la avenida 117 se atascó a una hora determinada, y aquello sirvió, sin proponérnoslo, de testimonio positivo para los conductores que, en su mayoría, nos apoyaban con frases o gestos”.

Por su parte, los orantes llegaron desde Hialeah, Kendall, Homestead y hasta de Key Biscayne, además de existir una cadena de oración que enlazaba a cristianos de Colombia, Nicaragua, Costa Rica y varios estados norteamericanos, como Massachussets.

Para López, uno de los aspectos alentadores de esta lucha es la solidaridad demostrada por los participantes en la pacífica jornada, así como la disminución, casi a la mitad, de la cantidad de autos que entran al mencionado centro abortivo, con mujeres dispuestas a abortar, sobre todo los viernes y sábados, días que antes eran de notable actividad.

 

Festival en St. Brendan: Familia, escuela y sana diversión

 

Un Festival Familiar se desarrolló, desde el 1º hasta el 4 de noviembre pasados, en la iglesia St. Brendan, sita en la avenida 87 del Southwest y la calle 32, con los objetivos de unir a la familia y recaudar fondos para el funcionamiento de St. Brendan Elementary, la escuela parroquial.

“Este evento”, dijo el P. Fernando Hería, párroco de St. Brendan, fue concebido para potenciar la fe y la integridad de la familia, en un ambiente sano. Además, con los fondos recaudados, se pretende continuar en el empeño por brindar una educación cristiana a los niños”.

En la feria, a la cual asistieron cerca de 7,000 personas, hubo más de 15 kioscos, en los cuales se vendían alimentos que iban desde pan con lechón hasta pizza y refrescos. Por su parte, compañías como Cerveza Presidente, Goya Foods of Florida y Pepsi fungían como patrocinadores, mientras un mesón español ofrecía comidas típicas de la “madre patria”. Asimismo, se contó con diversos aparatos mecánicos, propios de un parque de diversiones.

La música, interpretada en vivo en una carpa gigante, estuvo a cargo de Iraida Yocham, Cristy Arias, Fernando Gómez y los grupos Alianza y Nueva Vida en Cristo, los cuales interpretaron estilos que alternaban entre la reflexión pausada, el baile y la alabanza.

En el kiosco de Radio Paz, 830 AM, emisora que emitía en vivo desde el evento, los asistentes podían obtener boletos gratuitos para ver el filme pro-vida Bella, protagonizado por el actor mexicano Eduardo Verástegui.

 

Centro de Espiritualidad Carmelita: Clave para vivir bien

 

Un curso de crecimiento personal y desenvolvimiento espiritual, con el atractivo título “Para vivir bien”, tuvo lugar en el Centro de Vida Espiritual Carmelita, ubicado en el 18330 y la avenida 12 del Northwest.

La Voz Católica conversó con el psicólogo Fabio Trujillo, practicante de la psicología humanista, quien estuvo a cargo de las mencionadas lecciones.

-Doctor, ¿Cuál es el propósito de estos cursos?

-Se trata de presentar una visión distinta de la fe, del amor y de las relaciones humanas. En este sentido, a nivel social, se mide el éxito por la cantidad de objetos que se posee y, en ocasiones, no importa el número de tareas realizadas para satisfacer el afán de posesión. Nuestro curso, no obstante, pretende que las personas aviven su autoestima, acepten sus limitaciones para superarlas, y pongan el amor como prioridad en sus vidas. Y no se trata de que estemos totalmente desvinculados de la vida moderna y de sus dificultades –sobre todo económicas–, sino todo lo contrario: nuestro objetivo es que las personas rescaten valores, como la vida, la oración, la familia y el trabajo, los cuales pueden traer un sentido y un goce a la vida de la persona.

-¿Cuál es la diferencia entre la psicología humanista y el resto de las corrientes psicológicas?

-Que se hace hincapié en la persona humana y en su fe, de modo que se profundiza en la dimensión espiritual y no se analizan los problemas psicológicos sólo como hechos científicos.

-¿Cómo es la dinámica del curso y qué bibliografía utilizan?

-La dinámica consiste en cuatro encuentros, a lo largo de un mes, en los que se utilizan los libros La voz del conocimiento, de Miguel Ruiz; La autoestima, de Virginia Satir, y De la sombra a la luz, de Frank David Cordelle.

Antes de comenzar el curso se distribuye la bibliografía y, con posterioridad, cada quien debate lo leído, siempre desde la experiencia propia. Es por esto que la metodología de “Para vivir bien” se desarrolla sobre la base de los problemas específicos de la audiencia, aunque uno conduzca el debate por caminos positivos y de superación.

-¿Cuántas personas participan en el curso y cuáles son los resultados?

-En este momento, alrededor de 30 personas tienen el firme propósito de vivir verdaderamente bien. En cuanto a los resultados, nadie cambia de la noche a la mañana; sin embargo, nosotros despertamos la inquietud por un futuro de bienestar emocional y espiritual, además de proporcionar las herramientas para lograr tan ansiada meta.

 

Alianza de amor: Cuatro años y adelante

 El viernes 9 de noviembre, en la capilla aledaña a los estudios de Radio Paz, en Allapatah, tuvo lugar una Eucaristía con motivo del cuarto aniversario de “Alianza de Amor”, un programa dominical de dicha emisora que ya cuenta con 208 emisiones, perteneciente al Movimiento Apostólico Schoenstatt.

En la Misa estuvieron presentes Gustavo Méndez y Belsay Hennic, un matrimonio de comunicadores que, mediante entrevistas y lecturas de espiritualidad, de forma dinámica, alejados de tediosas retóricas, hablan de valores morales y de la Virgen María, sin soslayar las ocupaciones que también reclaman la labor del cristiano en la vida moderna.

En la homilía, el sacerdote chileno Christian Christiansen recordó la pureza de María como sagrario, al ser la primera en llevar a Cristo, y destacó la intercesión de la Virgen para preservar nuestro cuerpo de la contaminación del pecado.

Asimismo, el P. Christiansen se refirió a los lugares en los que Dios está presente y, en este sentido, señaló que la comunidad de Schoenstatt –palabra alemana que significa “lugar hermoso”– posee cerca de 180 santuarios en el mundo. Con cientos de miles de miembros, este movimiento laical fue fundado en 1914 por el sacerdote alemán Joseph Kentenich, y se destaca por su apostolado en favor de la preservación de la familia y de la juventud.

Al final de la celebración Eucarística, Isaúl González, gerente general de Radio Paz y en nombre de la emisora, recibió una placa de agradecimiento por parte de Alianza de Amor.