Serie Mundial 2007: Crónica de una suerte esperada

 Eduardo M. Barrios, SJ

El 24 de octubre comenzó la gran cita beisbolera. En ese primer encuentro, el “Monstruo Verde” o Fenway Park bostoniano devoró a los Rockies. Nuestro ex marlin, el pitcher Josh Beckett, sólo permitió una carrera y seis hits. Tampoco le faltó apoyo ofensivo. Sus bateadores rojos se lucieron con 17 hits y 13 carreras.

A los Rockies se les derrumbó el pitcheo, tanto del canadiense Francis y, mucho más, de Frank Morales.

En el segundo juego, el veterano Schilling se impuso al novato Jiménez. El joven quisqueyano sólo concedió tres hits, mientras que al bostoniano le conectaron cuatro. Pero Jiménez regaló cinco bases por bolas, que son como hits con otro nombre. Aunque le costó un poco encontrar su ritmo, al adentrarse por el segundo inning ya Schilling comenzó a mostrar que sigue siendo el gran maestro lanzador de Octubre. Otro ex marlin, Lowell, se encargó de dar la ventaja a los Medias Rojas. Por los “roqueños” sólo Hollyday tuvo protagonismo con el madero.

 C.C. Sabathia, lanzador de los Indios de Cleveland, fue elegido como el ganador del premio Cy Young de la Liga Americana. EFE

El sábado 27, la justa se trasladó a las alturas de Denver, Colorado. Después de dos derrotas al hilo, los Rockies confiaban en que las peculiaridades de su campo les darían ventaja y victoria.

Los patirrojos comenzaron el juego con dos hits dentro del cuadro, pero el pitcher local ponchó al “Big Papi” Ortiz y obligó a Manny Ramírez y a Lowell a batear flies para outs.

Pero el tercer inning se convirtió en todo un purgatorio para Colorado. Foggs concedió doble a Ellsbury; Pedroia le siguió con toque impecable: dos en base. El temible Ortiz conectó doble e impulsó la primera carrera. Hurdle, manager colorado, apeló a una estrategia correcta: llenar las bases con Manny, pero no contó con Lowell: su sencillo produjo dos carreras. Cuando por fin entró a lanzar Morales, ya Boston llevaba seis carreras de ventaja.

Aunque los montañeses anotaron dos carreras gracias a Helton y Torrealba y luego Hollyday puso el marcador en 6 a 5 con un homerun con dos en base, Boston les dio puntillazo final en el octavo con nuevas anotaciones.

El cuarto juego, domingo 28, era de sobrevivencia o sepultura para las aspiraciones de los Rockies. La balanza se inclinó hacia Boston, otra vez por méritos del ex marlin Mike Lowell, que sería proclamado jugador más valioso de la serie.

Después de más de ocho décadas ayunando de campeonatos, los Medias Rojas ganaron el Mundial en 2004 por barrida. Le han tomado el gusto a la fórmula, y barrieron otra vez ahora en 2007, con un equipo todavía mejor. Tienen de todo: pitcheo, bateo, velocidad, equilibrio entre veteranos y novicios, brazos y fildeo. Además, cuentan con una fanaticada fidelísima, que da ánimos a cualquiera.

Ahora los demás equipos dedicarán “el tiempo muerto” a fortalecerse con canjes y contratos para reverdecer esperanzas con miras a la próxima temporada.

Y, ¿qué será de nuestros Marlins?

Sacerdote jesuita
Ebarriossj@aol.com