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Que Jesús sea lo más importante de nuestras vidas
Mis queridos amigos:
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Arzobispo John C. Favalora |
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En sólo unos días, los cristianos celebrarán en iglesias
alrededor del mundo, el nacimiento de Jesús. Miles de niños
visitarán la cuna con sus padres. La ternura del recién nacido,
rodeado de sus padres, y el acogedor arreglo de los animales,
todavía emociona los corazones de todas las edades.
Al echar un vistazo a las figuras, algunas personas se
transportan hasta Belén, hasta aquella noche santa cuando nació
Cristo. Otras recordarán el corto tiempo en que la paz reinó en
el mundo, y cuando un hermoso pequeño atrajo la atención de los
pastores, de los lugareños y los santos ángeles de Dios.
Mientras, otros buscan vivir la alegría y la felicidad de la
vida familiar, reflejada en los rostros de Jesús, María y José.
Sería maravilloso conocer lo que María, José y Jesús piensan al
mirarnos desde el nacimiento. María sintió tanta dicha al
recibir la noticia de su embarazo, que cantó de júbilo sobre el
niño que llevaba en su vientre. ¡Cuánta indignación debe sentir
ante los millones de abortos que se realizan 2,000 años después!
José era el protector, el guardián y el proveedor de Jesús y
María. Debe de estar horrorizado ante la magnitud del abuso
contra los niños, del abuso conyugal y la violencia doméstica.
¿Qué consejo nos daría la Sagrada Familia sobre los males que
invaden la vida familiar en nuestros días: las drogas, la
avaricia, el materialismo, el consumismo, el divorcio, el
egoísmo y la falta de religión? ¡Cuán triste es para la Sagrada
Familia descubrir que la guerra aún horroriza muchos países del
mundo, de un mundo indiferente que menosprecia la vida con tanta
crueldad!
Mis queridos amigos, la estrella de Belén brilla en esta
oscuridad como señal de esperanza. Desafortunadamente, aún no lo
entendemos. Pero esta Navidad tenemos otra oportunidad para
seguir la estrella de Belén hacia el establo, donde el mundo
encontrará la vida abundante que es, y nos da, Jesús.
Jesús es el centro de atención en el nacimiento. María y José lo
contemplan, los pastores llegan para acogerle, los animales le
ofrecen su calor, los sabios reyes le adoran y le traen regalos,
y hasta los coros de los ángeles cantan las gloriosas alabanzas
de Jesús. Nuestra atención también debe concentrarse en Él, no
en nosotros, porque Jesús es el camino, Jesús es la verdad, y
Jesús es nuestra vida abundante.
Ésta es la buena noticia de la primera Navidad, y la buena
noticia para hoy. Que la ternura del nacimiento llegue a sus
familias en esta Navidad, y que la paz anunciada por los ángeles
se propague hoy a través de nuestro mundo.
Feliz Navidad, y que ustedes y sus familias disfruten de un nuevo
año de alegría y bendiciones.
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