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R E F L E X I O N E S C A T Ó L I
C A S
S O B R E L A B I B L I A
Arquidiócesis de Miami
Ministerio de formación cristiana
2 de diciembre de 2007
1er Domingo de Adviento (Ciclo A)
Lectura del Evangelio
según San Mateo 24:37-44
En aquel tiempo dijo Jesús a sus
discípulos: “Cuando venga el Hijo del
Hombre sucederá lo mismo que aconteció
en tiempos de Noé. En aquellos días del
diluvio los hombres seguían comiendo,
bebiendo y casándose, hasta el mismo día
en que Noé entró en el arca, y no se
daban cuenta. De repente, vino el
diluvio y se los llevó a todos. Lo mismo
sucederá cuando venga el Hijo del
Hombre. Entonces, de dos mujeres que
están juntas moliendo trigo, una será
tomada, y la otra no. Por eso, estén
ustedes prevenidos, porque no saben en
qué día vendrá su Señor. Fíjense bien,
si un dueño de casa supiera a qué hora
lo va a asaltar un ladrón, seguramente
permanecería despierto para impedir el
asalto de su casa. Por eso, estén alerta;
porque el Hijo del Hombre vendrá a la
hora que menos piensan”.
Comentario breve:
En el pasaje de hoy, Mateo muestra la
expectativa que tenía su comunidad de
que el fin del mundo sería pronto. Esta
narrativa trata de describir la llegada
del Hijo del Hombre usando varias
imágenes. El diluvio cayó sobre Noé
repentinamente y tuvo muy malas
consecuencias para los que no estaban
preparados. La escena de las dos mujeres
moliendo el trigo muestra lo inesperado
de la llegada de Cristo y la separación
que trae consigo. Al venir Jesús, se
producirá el juicio; dentro de un mismo
grupo social o familiar podrá haber
separación: unos, llevados al encuentro
de Cristo, y otros, condenados. Este
Evangelio coloca juntos la destrucción
de Jerusalén y el fin del mundo porque
Mateo se dirigía a cristianos que
acababan de presenciar el primer
acontecimiento y esperaban el segundo.
Este es un evangelio muy duro, pero no
podemos seleccionar sólo los que nos
resultan cómodos y animan. La lectura de
hoy nos advierte muy claramente que hay
que estar preparados. Como la hora
exacta de la venida se desconoce, la
vigilancia debe ser constante.
A causa de las crisis en
que nos encontramos hoy: terrorismo,
guerras, amenazas, nuestro país se
encuentra en estado de alerta. Sería
triste que sólo nos preparáramos cuando
nos ha golpeado la tragedia. Los
cristianos están llamados a vivir lo que
creen en cada momento, no solamente en
los momentos de alerta. La única actitud
sensata es la de la vigilancia.
Tres ideas importantes:
de la lectura:
-
Durante el tiempo de
Adviento el énfasis pasará del fin
del mundo (1er domingo) a la llegada
inminente del Mesías en el 4to
domingo.
-
La importancia de
estar “despiertos” y preparados
cobra gran fuerza cuando se compara
la llegada de Cristo con la de un
ladrón que viene a asaltar la casa.
-
Si estamos “dormidos”,
la buena noticia es que nunca es
tarde para comenzar a cambiar.
Para la reflexión:
1. ¿Estoy tan preparado para mi
encuentro con Cristo como lo estoy para
mi retiro, los desastres
naturales o las
vacaciones?
2. ¿Cómo puedo usar estas
semanas de Adviento para prepararme
mejor para la Navidad?
9 de diciembre de
2007
2o Domingo de Adviento (Ciclo
A)
Lectura
del Evangelio
según San Mateo 3:1-12
En ese tiempo se presentó
Juan Bautista en el desierto de Judea
predicando de esta forma: “Cambien su
vida y su corazón, porque está cerca el
Reino de los Cielos”. De él hablaba el
profeta Isaías al decir: “Una voz grita
en el desierto: preparen el camino del
Señor, enderecen sus senderos”. Juan
vestía un manto de pelo de camello, con
un cinturón de cuero, y se alimentaba
con langostas y miel de abeja silvestre.
Entonces iban a verlo los judíos de
Jerusalén, de Judea y de toda la región
del Jordán. Confesaban sus pecados y
Juan los bautizaba en el río Jordán. Al
ver que muchos fariseos y saduceos
venían a bautizarse, les dijo: “Raza de
víboras, ¿acaso podrán escapar al
castigo que se les viene encima?
Muestren, pues, los frutos de una
sincera conversión, en vez de confiarse
en que son los hijos de Abraham. Yo les
aseguro que Dios es capaz de sacar hijos
de Abraham aun de estas piedras. Fíjense
que el hacha llega a la raíz. Y están
cortando a todo árbol que no da buen
fruto y lo arrojan al fuego. Mi bautismo
es bautismo de agua y significa un
cambio de vida. Pero otro viene después
de mí, y más poderoso que yo y yo ni
siquiera soy digno de llevarle los
zapatos. El los bautizará en el fuego y
en el soplo del Espíritu Santo. El tiene
en sus manos el harnero y limpiará su
trigo, que guardará en sus bodegas,
quemando la paja en un fuego que no se
apaga”.
Comentario breve:
Muchos expertos bíblicos aseguran que la
narrativa de la infancia de Jesús que
aparece en el Evangelio de San Mateo (capítulos
1 y 2) fue añadida al terminar el
Evangelio. En ese caso, los versículos
que leemos hoy serían el comienzo de la
historia de Jesús tal y como la presenta
el Evangelio de San Marcos. El personaje
principal es Juan Bautista, el más
grande de los profetas judíos. Los
profetas de Israel no fueron aceptados
por los reyes y los líderes religiosos
porque sus mensajes desafiaban la
corrupción de la autoridad política y
religiosa. Juan es parte de esta
tradición predicando al margen del mundo
oficial de su tiempo. Al igual que en el
movimiento profético de Israel, la
persona del profeta no era tan
importante como su mensaje. El mensaje
de Juan es el mismo de Jesús en 4:17:
“Cambien su vida y su corazón, porque el
Reino de los Cielos se ha acercado”.
Ambos exigieron una conversión radical
de la persona a Dios en preparación a la
nueva era en que el Dios de Israel será
reconocido como Señor de toda la
creación.
Tres ideas importantes:
de la lectura:
-
El bautismo de Juan
era un ritual que simbolizaba una
conversión de corazón.
-
La manera de vestir
de Juan es asociada con la del
profeta Elías en 2 Reyes 1:8.
-
La prédica de Juan
iba dirigida a los fariseos y los
saduceos a quienes Mateo veía como
enemigos de Jesús.
Para la reflexión:
1. ¿Qué puedo mejorar en
mi vida como preparación a la Navidad?
Explica.
2. ¿De qué modo estoy
contribuyendo a la realización del reino
de paz entre nosotros?
16 de diciembre de 2007
3er. Domingo de Adviento (Ciclo A)
Lectura del Evangelio
según San Mateo 11:2-11
En aquel tiempo, Juan se enteró en la
cárcel de lo que hacía Cristo; por eso
envió a sus discípulos a preguntarle:
“Eres tú el que debe venir o tenemos que
esperar a otro?” Jesús les contestó:
“Vayan y cuéntenle a Juan lo que han
visto y oído: que los ciegos ven, que
los cojos andan, que los leprosos quedan
sanos, que los sordos oyen, que los
muertos resucitan y que se predica la
Buena Nueva a los desdichados. Feliz
aquel que al encontrarme no se aleja
desilusionado”. Una vez que se fueron
los discípulos de Juan, Jesús comenzó a
hablar de él a la gente: “¿Qué fueron a
ver ustedes al desierto? ¿Una caña
agitada por el viento? ¿Qué fueron a ver?
¿A un hombre vestido elegantemente? Pero
los elegantes viven en palacios.
Entonces, ¿qué fueron a ver? ¿A un
profeta? Eso sí. Yo les aseguro que Juan
es más que un profeta. Porque se refiere
a Juan esta palabra de Dios: ‘Mira que
yo envío a mi mensajero delante de ti
para que te prepare el camino’. Yo les
aseguro que no se ha presentado entre
los hombres alguien más grande que Juan
Bautista. Sin embargo, el más pequeño en
el Reino de los Cielos es más que él”.
Comentario breve:
Herodes había encarcelado a Juan porque
éste había cuestionado públicamente la
moralidad de su matrimonio con Herodías
(14:1-12). En esos tiempos corruptos,
Juan, al igual que muchos judíos de la
época, esperaba que el Mesías traería un
juicio severo y violento sobre los
pecadores; esto hace que dude de la
identidad de Jesús. La lectura de hoy
refleja esta duda cuando Juan, desde la
cárcel, envía a sus discípulos a
cuestionar su identidad mesiánica. Esta
visita de los discípulos será la ocasión
para precisar lo que Jesús nos trae, y
lo que no hay que esperar de él. Jesús
responde usando los pasajes del profetas
Isaías que describían la venida del
Mesías (Isaías 26:19; 29:28-19; 35:5-6;
61:1). La frase: “Feliz aquel que al
encontrarme no se aleja desilusionado”,
es una advertencia a Juan y a sus
discípulos de no dudar de él porque sus
expectativas del Mesías no se habían
realizado. Una vez que los discípulos de
Juan se han marchado, Jesús hace un
sincero elogio de la grandeza de Juan y
lo reconoce como el más importante de
los profetas mesiánicos. Sin embargo, lo
coloca claramente en el tiempo de las
promesas. Juan no inaugura el Reino de
Dios, esto lo hace solamente Jesús.
Tres ideas importantes:
de la lectura:
-
Los temas de rechazo
y falta de fe en Jesús aparecen
claramente en la pregunta de Juan:
“¿Eres tú el que debe venir…?”
-
Jesús invita a sus
oyentes a que observen los signos
que ha cumplido a favor de los
enfermos y los pobres, tal como
había sido prometido en las
profecías mesiánicas.
-
Las obras del Mesías
llegan a su clímax cuando la buena
noticia se anuncia a los pobres y
desdichados.
Para la reflexión:
1. ¿Demuestro con mis
acciones que el Reino de Dios está aquí?
Explica.
2. ¿Cómo voy a responder
durante el Adviento a los que necesitan
mi ayuda?
23 de diciembre de 2007
4o Domingo de Adviento (Ciclo A)
Lectura del Evangelio
según San Mateo 1:18-24
El nacimiento de
Jesucristo fue así. Su madre María
estaba comprometida* con José. Pero,
antes de que vivieran juntos, quedó
esperando por obra del Espíritu Santo.
José, su esposo, era un hombre excelente,
y no queriendo desacreditarla, pensó
firmarle en secreto un acta de divorcio.
Estaba pensando en esto, cuando el Ángel
del Señor se le apareció en sueños y le
dijo: “José, descendiente de David, no
temas llevar a tu casa a María, tu
esposa, porque la criatura que espera es
obra del Espíritu Santo. Y dará a luz un
hijo, al que pondrás el nombre de Jesús,
porque él salvará a su pueblo de sus
pecados. Todo esto ha pasado para que se
cumpliera lo que había dicho el Señor
por boca del profeta Isaías: Sepan que
una virgen concebirá y dará a luz un
hijo y los hombres lo llamarán Emanuel,
que significa: Dios-con-nosotros”.
Con esto, al despertarse José, hizo lo
que el Ángel del Señor le había ordenado
y recibió en su casa a su esposa.
* El compromiso
matrimonial en la sociedad judía era la
primera parte del matrimonio antes de la
cohabitación. La infidelidad de alguien
ya comprometido era considerada
adulterio.
Comentario breve:
Los evangelios contienen dos relatos del
nacimiento de Jesús. El de Lucas resalta
el papel de María quien es la
destinataria del anuncio del ángel. En
el de Mateo que leemos hoy, el mensaje
va destinado a José. De acuerdo a la
tradición judía, el Mesías vendría del
linaje de David; por lo tanto, la
paternidad de José era indispensable
para Jesús. Cuando José supo del
embarazo de María, no pudo aceptar como
suyo a un hijo de origen desconocido y
decidió no casarse con ella (Deuteronomio
22:23-27). Sin embargo, para no
desacreditarla en público, decidió
repudiarla en secreto, fuera de las
cortes. Sus planes fueron interrumpidos
por la aparición del ángel que le revela
la concepción virginal de Jesús por el
poder del Espíritu Santo. Esta
intervención no es para tranquilizar a
José sino para informarle de cuál es el
papel que le corresponde en el plan de
Dios: le pondrás el nombre…, y lo
llamarás Jesús y lo recibirás como tu
hijo. Por amor a María y obediencia a
Dios, José dio el respaldo legal a Jesús,
y dándole su nombre, lo hizo parte del
linaje de David.
Tres ideas importantes:
de la lectura:
-
En el judaismo del
siglo primero, el nombre Jesús
(Joshua) que quería decir “Yahvé
ayuda”, era interpretado como “Yahvé
salva”.
-
Mateo vio la promesa
divina de salvación anunciada por
Isaías consumada en Jesús. Mateo
hace referencia al nombre Emanuel al
final de su Evangelio cuando Jesús
resucitado les dice a los discípulos:
“Yo estaré con ustedes todos los
días…” (28:20)
-
En Jesús, Dios ha
asumido totalmente nuestra humanidad.
Por el poder de la encarnación, Dios
no se encuentra solamente en los
templos y lugares sagrados, sino en
todo lo que es verdaderamente humano.
Para la reflexión:
1. ¿Haz juzgado a alguien
duramente y luego te has dado cuenta de
que, al juzgar, no tenías toda la
información? ¿Qué pasó?
2.
¿Hay algo concreto que puedes hacer en
estas Navidades para ayudar a otros a
reconocer la presencia de Dios en sus
vidas?
30 de diciembre de 2007
La Sagrada Familia (Ciclo A)
Lectura del Evangelio
según San Mateo 2:13-15,19-23
Después que partieron los Magos, el
Ángel del Señor se le apareció en sueños
a José y le dijo: “Levántate, toma al
niño y a su madre, y huye a Egipto*.
Quédate allí hasta que yo te avise,
porque Herodes buscará al niño para
matarlo”. José se levantó, tomó de noche
al niño y a su madre y se retiró a
Egipto. Permaneció allí hasta la muerte
de Herodes. De este modo se cumplió lo
que había dicho el Señor por boca del
profeta: “Yo llamé de Egipto a mi hijo”.**
Después de la muerte de Herodes, el
Ángel del Señor se apareció en sueños a
José, en Egipto. Le dijo: “Levántate y
regresa con el niño y su madre a la
tierra de Israel, porque ya han muerto
los que querían matar al niño”. José,
pues, se levantó, tomó al niño y a su
madre, y se vino a la tierra de Israel.
Pero temió ir a Judea, sabiendo que allí
reinaba Arquelao en reemplazo de Herodes,
su padre. Siguiendo un aviso que recibió
en sueños, se retiró a Galilea, y fue a
vivir en un pueblo llamado Nazaret. Así
había de cumplirse lo que dijeron los
profetas: “Le dirán nazareno”.
* Los que huían de los
peligros en Palestina usualmente se
refugiaban en Egipto. ** Oseas 11:1.
Comentario breve:
Mateo es el único evangelista que relata
la huída a Egipto. Es interesante que
esta sea la lectura que la Iglesia
escoge para este domingo, destacando así
que la familia de Jesús vivió como todas
las demás familias judías de la época y
sufrió también los abusos de Herodes.
Mateo también resalta las raíces judías
de Jesús y lo presenta como el nuevo
Moisés quien revive el éxodo de Israel.
Las narrativas de cómo Jesús fue a
Egipto y después a Nazaret siguen un
mismo patrón: el ángel se aparece a José
en sueños tal y como lo había hecho
anteriormente al anunciarle el
nacimiento de Jesús. José es el hombre
dispuesto a dejar a un lado sus
necesidades por el bien de su esposa e
hijo, y como todo padre de familia tuvo
que cuidar de la paz y la seguridad de
los suyos. María, por su parte, sufrió
contratiempos no sólo en el momento de
dar a luz, sino durante los primeros
años de su hijo amado. Las familias de
hoy pueden ver que la Sagrada Familia no
disfrutó de ningún privilegio especial y
que el sufrimiento y los cambios fueron
parte de su realidad diaria.
Tres ideas importantes:
de la lectura:
-
El misterio de la
encarnación, la Palabra hecha carne,
nos enseña que, en Jesús, Dios
asumió nuestra humanidad con todas
las limitaciones que esto conlleva.
-
Huyendo de los
peligros de Palestina, Jesús, José y
María vivieron como refugiados en un
país extranjero.
-
José y María
estuvieron siempre dispuestos a
seguir los mensajes de Dios aún
cuando éstos les causaban
contratiempos.
Para la reflexión:
1. ¿Estoy dispuesto a dejar a un lado mis gustos y deseos por el bien de mi
familia?
2. ¿Puedo ver a la
Sagrada Familia en los refugiados y
exiliados de hoy? ¿Qué trato creo que
merecen?
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