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ARGENTINA
Argentina de fiesta: Ceferino Namuncurá fue proclamado beato
ACI / Redacción de LVC
Ante unas 200 mil personas que abarrotaron la localidad de
Chimpay, Río Negro, el secretario de Estado del Vaticano,
Cardenal Tarcisio Bertone, proclamó beato, el 11 de noviembre, a
Ceferino Namuncurá, el “Lirio de las Pampas”, un indio mapuche y
hermano salesiano que murió a los 19 años de edad, mientras se
formaba para ser misionero.
Según informó la agencia católica argentina AICA, el Cardenal
Bertone declaró beato a Ceferino ante la euforia de los
presentes, y anunció que su fiesta será el 26 de agosto, fecha
de su nacimiento.
La ceremonia fue concelebrada por el Arzobispo de Buenos Aires,
Cardenal Jorge Bergoglio, y por medio centenar de obispos.
Asistieron el rector mayor de la orden de los salesianos,
Pascual Chávez Villanueva, y el vicepresidente argentino, Daniel
Scioli.
Tras el pedido formal de beatificación a cargo del Obispo de
Viedma, Mons. Esteban Laxague, Hermelinda Painequeo, junto con
Aparicio Millapi, hicieron lo propio en lengua mapuche, para que
Ceferino sea inscripto en el libro de los beatos.
“Es la primera vez que se hace una beatificación no en una gran
ciudad, sino en un pueblo pequeño pero grandísimo por esta
muchedumbre de amigos de Ceferino”, destacó el Cardenal Bertone
en su homilía.
El cardenal destacó ante la imagen de Ceferino que esta
beatificación “significa recordar y apreciar en lo más hondo las
antiguas tradiciones del pueblo mapuche, audaz e indómito”.
“Al mismo tiempo que nos ayuda a descubrir la fecundidad del
Evangelio, que nunca destruye los dolores auténticos que hay en
una cultura sino que los asume, purifica y perfecciona”, meditó.
El Cardenal Bertone subrayó que “la misma vida del nuevo beato
es como una parábola de esta profunda deuda; Ceferino jamás
olvidó que era mapuche; en efecto su ideal supremo era ser útil
a su gente”.
Entre los miles de asistentes, se encontraban numerosos mapuches
con vestimentas tradicionales y Valeria Herrera, una joven madre
cordobesa de 33 años y protagonista del milagro que posibilitó
la beatificación de Ceferino. Ella fue curada total e
inexplicablemente de un cáncer uterino en el año 2000 por
intercesión del nuevo beato.
Su
vida
Ceferino nació el 26 de agosto de 1886 en la Patagonia
argentina; era hijo del cacique araucano Manuel Namuncurá.
Ceferino era la esperanza de su tribu y fue enviado a una
escuela salesiana en Buenos Aires, donde pronto descubrió su
vocación religiosa.
Hecho hermano salesiano, anhelaba convertirse en sacerdote
misionero para evangelizar a los suyos. Sin embargo, una penosa
enfermedad le impediría hacerlo, pues murió a los 19 años de
edad en la isla de Tíber, en Roma.
La vida virtuosa de este joven indígena pronto se conoció en
toda la región, y en poco tiempo las conversiones de los
araucanos habían aumentado considerablemente; su causa fue
presentada ante la Congregación para la Causa de los Santos, y
en 1972, Ceferino fue nombrado Siervo de Dios.
Ejemplo a seguir
Ese mismo día en el Vaticano, tras el rezo del Ángelus
dominical, el Papa Benedicto XVI saludó a los peregrinos de
Argentina que celebraban la beatificación del joven mapuche
Ceferino Namuncurá.
Hablando en español, el Santo Padre saludó especialmente “a las
comunidades eclesiales de Argentina y a la presente delegación
de ese querido país, así como a los miembros de la gran familia
salesiana, que celebran hoy, con inmensa alegría, la
beatificación del Venerable Siervo de Dios Ceferino Namuncurá”.
“Damos gracias al Señor por el testimonio extraordinario de este
joven estudiante de diecinueve años, que, animado por su
devoción a la Eucaristía y por su amor a Cristo, deseaba ser
salesiano y sacerdote para mostrar el camino hacia el cielo a
sus hermanos mapuches”, prosiguió el pontífice.
Finalmente, el Papa destacó que Ceferino Namuncurá, “con su vida
ilumina nuestro camino hacia la santidad, invitándonos a amar a
nuestros hermanos con el amor con que Dios nos ama. Pidamos a
María Auxiliadora”, concluyó, “que el ejemplo del nuevo beato,
produzca abundantes frutos de vida cristiana, principalmente
entre los jóvenes”.
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