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Una “colaboración de almas”
Estudiantes de dirección espiritual obtendrán experiencia
al trabajar con los residentes
de las instalaciones católicas de salud.
Priscilla Greear
Especial para La Voz Católica
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El
P. Parker Ogboe, a la derecha, capellán de Villa María Nursing
Center, una residencia para jubilados, supervisará a los
estudiantes que realizan su práctica en dirección espiritual al
trabajar con los residentes de las instalaciones de Catholic
Health Services (Servicios Católicos de Salud), como Owen
Anderson,
a la izquierda.
Priscilla Greear / TFC |
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Susan Loretta la describe como “un matrimonio hecho en el
cielo”, una colaboración entre personas que se preparan para ser
directores espirituales y los residentes de los hogares y las
residencias católicas, la mayoría de ellos ancianos que, con
frecuencia, se encuentran solos.
De ahora en adelante, los estudiantes de tercer año del programa
de Certificación en Acompañamiento Espiritual, de la Universidad
St. Thomas, realizarán su práctica en las instalaciones de
Catholic Health Services (Servicios Catolicos de Salud) en los
condados de Miami-Dade y Broward, donde se entrenarán mientras
ofrecen dirección espiritual supervisada.
“Estoy muy entusiasmada”, expresó Loretta, quien dirige el
Center for Wholistic Spirituality (Centro de Espiritualidad
Integral) de la Universidad St. Thomas. “A algunas personas se
les hace muy difícil encontrar a quiénes ofrecer dirección; aquí
tenemos a todas éstas, que quizás no tienen quién les escuche, y
aquí están los estudiantes entrenados para ser oyentes
profesionales, para llegar hasta ellos y demostrarles cariño con
su presencia”.
Loretta y la Hna. Jill Bond, religiosa de St. Joseph que se
desempeña como vicepresidenta de Fomento de Misión en Catholic
Health Services, sostenían una conversación telefónica cuando
descubrieron que ambas habían estado pensando sobre lo mismo.
“Obviamente, en un hogar de ancianos se necesita algún tipo de
ayuda con las actividades de la vida diaria, pero a menudo los
residentes están muy alertas e interesados en su vida
espiritual”, expresó la Hna. Bond. “Quisiéramos ofrecerles la
oportunidad de hablar sobre su vida espiritual”.
La colaboración va de acuerdo con la filosofía de Catholic
Health Services, de tratar a las personas integralmente: en
cuerpo, mente y espíritu.
Aunque hay personas devotas de todas las edades, “en la medida
que envejecemos y nos acercamos al momento en que nos reuniremos
con nuestro Creador, aumenta nuestro interés por prestar
atención a esa relación”, explicó la Hna. Bond. “La dirección
espiritual es uno de los secretos mejor guardados en la
Iglesia”, añadió.
La Hna. Bond también es graduada del programa de St. Thomas, que
considera beneficioso como curso de actualización para pulir su
capacidad en la dirección espiritual.
“Poder compartir lo que está sucediendo con tu oración es una
experiencia maravillosa. En la dirección espiritual, se intenta
discernir juntos a qué te llama o invita Dios”, explicó la
religiosa. “Lo vemos como una asociación, una colaboración de
almas que pueden ayudarse mutuamente”.
Dada la diversidad étnica de los residentes en las instalaciones
de Catholic Health Services, es práctico contar con estudiantes
que posean conocimientos adicionales de idiomas. Uno de ellos es
Pierre Roosly Cesar, nacido en Haití. Habla francés y creole, y
completará su práctica en Villa María Nursing Center, una
residencia para jubilados, en North Miami. Le supervisará el P.
Parker Ogboe, director de Atención Pastoral en la instalación,
quien dijo que el arreglo para realizar las prácticas ofrecerá a
los residentes interesados la opción de hablar “relajadamente”
con otra persona.
Villa María tiene unos 270 residentes, y aproximadamente el 65
por ciento de ellos es católico, dijo el sacerdote. A menudo
habla con los residentes sobre temas como el matrimonio y el
volver a contraer matrimonio, y cómo las condiciones de salud
afectan la práctica de su religión.
“Esto ofrece la oportunidad a los pacientes para que se den
cuenta de su dignidad, de que no sólo pertenecen a un grupo… de
que esta persona se dirige a mí como un individuo”, señaló.
Cesar, casado, de 30 años y que también realiza estudios
superiores de administración en St. Thomas, dijo que estudiar en
el programa le ha ayudado a mantenerse centrado en Jesús, y a
enfrentar los desafíos relacionados con su emigración desde
Haití y su consiguiente separación de la familia.
“El director espiritual te ayuda a ver lo que Dios ha hecho por
ti, y que sigue presente para ti”, aseguró. El director motiva a
continuar orando y a “estar abierto para que cuando Dios hable,
yo le escuche y entienda lo que Él desea o no que yo haga”.
“Ya sea una enfermedad o problemas de inmigración, me gusta
decirles a estas personas que si confían en el Señor de todo
corazón durante esas situaciones, pueden continuar alabándole”,
dijo el también Caballero de Colón, que siempre lleva consigo su
rosario.
Loretta explicó que, con frecuencia, enfrenta ideas equivocadas
sobre la dirección espiritual. Una es que la persona debe ser
profundamente religiosa o espiritual para tener un director. En
realidad, la dirección espiritual es para las personas que,
sencillamente, desean crecer en la Fe.
Otro mito es que la dirección espiritual incluye la solución de
problemas sobre un asunto en particular, parecido a la terapia
profesional.
“La terapia es, en realidad, prestar atención a un problema o
una dificultad. La dirección podría comenzar por un problema,
pero es como echar una mirada a una situación y ver cómo Dios se
encuentra presente en la misma. Es ayudar a la gente a entrar en
contacto con el río más profundo de sus vidas, donde vive Dios”,
dijo Loretta. “No damos consejos. El trabajo del director es
ayudar a las personas a entrar en sí mismas y a encontrar la
respuesta”.
Añadió que la colaboración entre St. Thomas y Catholic Health
Services es un modelo para las organizaciones católicas sobre
cómo compartir recursos y colaborar exitosamente.
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Para más información
sobre el programa de certificación en Dirección
Espiritual, de la Universidad St. Thomas, o para que se
le asigne un director espiritual, llamar a Susan Loretta,
al 305-628-6548, o escribir a
mailto:sloretta@stu.edu. |
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