La violencia irrumpe en una iglesia de Cuba

EFE /
Redacción de La Voz Católica

El martes 4 de diciembre, la policía política cubana irrumpió violentamente en los predios de la iglesia de Santa Teresita de Jesús, en Santiago de Cuba, para reprimir a un pequeño grupo de manifestantes pacíficos, que pedían que se mencionara en la Misa de esa tarde la situación del disidente preso Gerardo Sánchez Ortega.

El Arzobispo de Santiago de Cuba, Mons. Dionisio García Ibáñez, declaró el 5 de diciembre que lamentaba “profundamente” el incidente, en el que varios de los manifestantes fueron golpeados y detenidos.

“Lo lamento muy profundamente; me pareció desacertado y creo que no debió pasar nunca”, dijo a la agencia EFE el arzobispo. “No recuerdo que haya pasado una cosa así en los últimos cuarenta o cincuenta años”, indicó García Ibáñez, vicepresidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC).

La Comisión Cubana de Derechos Humanos (CCDHRN, declarada ilegal por el gobierno) denunció el miércoles 5 la agresión contra 25 disidentes.

Al llegar a la iglesia, agregó la Comisión en un comunicado, “fueron atacados” por agentes de la seguridad del Estado que “profanaron” el templo, agredieron a los disidentes propinándoles puñetazos y patadas, emplearon gases irritantes dentro del recinto, y realizaron varias detenciones.

Según información puesta en Internet por la Agencia de Prensa Libre Oriental (APLOPRESS), unos 25 carros y alrededor de 200 agentes policiales participaron en el operativo; arrestaron a 15 opositores, entre ellos Yaquelín, la esposa de Gerardo Sánchez Ortega, coordinador nacional de Jóvenes por la Democracia (actualmente detenido en la Habana) y Tatiana López Blanco, vicepresidenta de dicha organización. Ambas fueron liberadas, la primera por tener su hijo con parálisis cerebral y la segunda por haber dado a luz recientemente.

En horas de la noche, informó APLOPRESS, Denia Rodríguez del Toro, coordinadora nacional del Partido del Pueblo –una de los detenidos– fue llevada al hospital debido a los golpes recibidos.

Mons. García Ibáñez aclaró que los policías y las personas que participaron “en actos de reafirmación revolucionaria” protagonizaron el incidente en el “área de la iglesia, en el salón parroquial, pero no ingresaron al templo”. Confirmó que se realizaron varias detenciones, aunque no pudo especificar el número, y señaló que hubo “una confusión grande”.

La agresión registrada en Santiago ocurrió después de que la Comisión denunciara el arresto preventivo de al menos una treintena de disidentes en La Habana en las últimas semanas.

 

Las autoridades se disculpan

El Arzobispo García Ibáñez afirmó el 6 de diciembre que las autoridades cubanas se disculparon y lamentaron el incidente del martes 4. “[Las autoridades] se lamentaron de cómo se desarrollaron los hechos, pidieron disculpas, lamentando que acontecimientos como ésos se debían evitar y no debían ocurrir”, dijo el arzobispo a EFE en declaraciones telefónicas.

La Iglesia Católica y autoridades de la isla conversaron sobre el incidente, en un diálogo que García Ibáñez tildó de “fructífero”. El arzobispo, que puntualizó que los incidentes ocurrieron en los predios de la iglesia y no en el templo, indicó que “es la primera vez que ocurre un acontecimiento de esta naturaleza”, y que los once detenidos, entre ellos dos mujeres, están ya en libertad.

Explicó que había conversado sobre el suceso con la jefa del departamento de asuntos religiosos del comité central del Partido Comunista, Caridad Diego, y que se había coordinado un encuentro con representantes del Partido Comunista en la provincia de Santiago de Cuba.

 

Campaña de “represión política preventiva”

Por su parte, la CCDHRN acusó el 6 de diciembre al gobierno de la isla de llevar a cabo una campaña de “represión política preventiva”, para desalentar las actividades que se pudieran convocar de cara al 10 de diciembre, Día de los Derechos Humanos.

“Estamos en presencia de una campaña de represión política preventiva de parte del gobierno para desalentar o desmovilizar cualquier demostración o actividad de la disidencia pacífica” el 10 de diciembre, cuando se conmemora el día de los Derechos Humanos, dijo el líder de la CCHDHRN, Elizardo Sánchez, en rueda de prensa.

En los últimos días fueron detenidos más de 30 opositores en La Habana, de los cuales cuatro permanecían en prisión: Juan Bermúdez, Manuel Pérez Soria, Vladimir Alejo Miranda, en cárceles de alta seguridad, y Rolando Rodríguez en una estación policial, recordó Sánchez. El líder opositor también se refirió al incidente ocurrido el martes 4 en la iglesia de Santa Teresita, en un episodio que calificó de “innecesario y premeditado”.

Sánchez se preguntó por qué las autoridades “no abortaron la caminata antes” de que llegaran a la iglesia, sino que “esperaron incluso a que entraran” en el recinto.

Con relación a la situación de los derechos humanos en Cuba, afirmó que la isla “es el único país de todo el hemisferio occidental que no ha publicado la Declaración Universal de los Derechos Humanos”.

Calculó en 80,000, “o tal vez más”, los presos en penitenciarías cubanas, aunque en la isla ese dato no es público, y destacó que es “el país que tiene más prisioneros de conciencia adoptados por Amnistía Internacional en todo el mundo, incluso más que China y Birmania”.