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Atonement
/ Arrepentimiento

El arrepentimiento es el tema principal de esta película,
dirigida por Joe Wright (que realizó un gran trabajo en Pride
and Prejudice) y basada en la novela homónima de Ian McEwan.
La historia central gira en torno a la hermanas Tallis.
Cecilia (Keira Knightley, que también protagonizó Pride and
Prejudice) es la hermana mayor de Briony (Saoirse Ronan, una
nueva y prometedora actriz), que a su corta edad de trece años
es una tenaz escritora y cree saber todo acerca de la vida. Sin
embargo, su inocencia y su falta de experiencia entran en crisis
cuando presencia un encuentro entre Cecilia y Robbie (James
McAvoy), el hijo del ama de llaves.
Entre estos dos personajes, el amor y el deseo están
floreciendo, y una escena en el jardín de la casa, que no es más
que un coqueteo de Cecilia, se convierte, para los ojos
inexpertos de Briony, en un acto de abuso y dominación por parte
de Robbie contra su hermana. Para empeorar las cosas, Briony
también está secretamente enamorada de Robbie, y los celos la
empujan a juzgarlo severamente.
Después de otros sucesos, Briony se convence de que Robbie es
“un enfermo sexual”. Por esto, cuando una prima de la muchacha
que se alojaba en la casa Tallis es atacada, el dedo acusador de
Briony cae sobre Robbie. “Sí, es él; yo lo vi con mis ojos”,
afirma ella, y ésta sería la frase que destruiría las vidas de
los tres personajes: Cecilia y Robbie no lograrían alcanzar la
felicidad, y Briony buscaría hasta la muerte una manera de
atenuar el daño y el dolor que su mentira causarían a sus dos
seres amados.
La primera parte de la película nos muestra la escena del
jardín, primero vista a través de los ojos de Briony, y después
como sucedió en realidad. El director hace un estupendo uso de
una forma narrativa en la cual los hechos se ven dos veces, con
el muy eficaz resultado de hacernos entender cómo Briony pudo
tergiversar las cosas, de tal manera que no tuvo reparos en
mandar a la cárcel a su amigo por una violación que éste no
había cometido.
Después que Robbie es capturado por la policía y encarcelado, la
trama de la película salta abruptamente cuatro años hacia
delante. Ha estallado la guerra, y Robbie acepta ingresar en el
ejército a cambio de su excarcelación. Ya en medio de la
contienda, Robbie vuelve a encontrarse con Cecilia, pero otra
vez la fatalidad se interpone entre ellos, y la muerte los
separa definitivamente.
Si bien al inicio de esta cinta el director despliega una
técnica cinematográfica innovadora, durante la secuencia de la
guerra el resultado es disparejo. Las escenas son conmovedoras y
el espectador puede sentir la cruda realidad que se vive en
tiempos de conflicto; sin embargo, las tomas son muy largas y
lentas, y no aportan nada a la historia. Por el contrario, se
pierde continuidad e interés.
Es durante la guerra cuando Briony, ya de dieciocho años, se da
cuenta del dolor que causó, y trata primero de pedir perdón, y
después de limpiar el nombre de Robbie. Pero ya es muy tarde
para que alguna de las dos cosas se logre. El daño está hecho,
las consecuencias ya están en marcha y sólo al final de su vida,
y en su última novela, Briony podrá narrar no la verdad completa
de lo sucedido, sino una ficción literaria en la cual atenúa el
mal que causó, al menos en su imaginación y en las de sus
lectores. El final de la historia y de la película, aunque
inesperado, no termina de cuajar, y nos lleva a la conclusión de
que el arrepentimiento, para redimir de la culpa y ganar el
derecho al perdón, tiene que ser plenamente sincero y comenzar
por la aceptación completa de la culpa.
Reportera y crítica independiente.
solnarvaez@yahoo.com
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