El conflicto armado en Colombia
Los
últimos gobiernos de Colombia se han acostumbrado a tener
permanentemente atentados en el país como, parte de la gran
labor con la que luchar diariamente. Durante el gobierno de
Samper la comprobada utilización de fondos ilícitos para su
campaña distrajo el centro de los temas nacionales. Durante el
gobierno de Andrés Pastrana las mesas de nacionalización y el
caguán le concedieron a la guerrilla un respiro y el
fortalecimiento del conflicto armado.
Todos han tenido que opinar del presidente Álvaro Uribe y su
acertada manera de dirigir al país. En este segundo periodo a
Uribe le ha correspondido el privilegio de ver un nuevo
movimiento que, encabezado por universitarios, ha conseguido
ponerle al conflicto armado un punto jamás alcanzado por ningún
gobierno: la opinión de los que nunca opinan.
El
4 de febrero vimos a millones de colombianos dentro y fuera del
territorio patrio enviándole un mensaje claro a la guerrilla de
las FARC:
¡No a las FARC, no al secuestro, sí a la vida y no a la
violencia!
Nuestra propia ciudad de Miami fue testigo de los mas de 2,000
manifestantes frente al consulado de Colombia, en Coral Gables.
Pero ¿cuál fue en definitiva el fruto de la manifestación hecha
en más de 160 ciudades en el mundo entero?
Primero, que la guerrilla ya no puede volver a usar en su
discurso el remoquete EP (“ejército del pueblo”), pues el mismo
pueblo, como en un plebiscito ante los medios de comunicación
internacionales, le ha revocado cualquier intención de
presentarse como representante del pueblo colombiano.
Segundo, que las nuevas generaciones, sin la intervención de
ningún partido político, han salido a decir que están cansados
de las maquinarias políticas, de la corrupción, de los intereses
burocráticos y, que hace falta un cambio urgente en el país.
Tercero, dejaron la puerta abierta para que desemboque como
chispa de un nuevo proceso, que bien podría ser un referendo
para quitarle la facultad al gobierno que esté de turno de hacer
un “despeje”. Si el mismo movimiento que se vio el 4 de febrero
vuelve a reunirse, esta vez para hacer un referendo en torno al
Sí o al No frente al despeje de territorio nacional, de
obtenerse el No le quitarían a la guerrilla otro argumento, que
es un factor inamovible en su discurso: “Si no hay despeje no
hay liberación de secuestrados”.
Pero hemos tenido meses y meses de despeje, y usaron el despeje
para poner a los secuestraos en la zona de despeje y continuar
delinquiendo; hasta una fábrica de armamento fue hallada en el
caguán al terminar el despeje.
Cuarto, surgieron otros tipos de iniciativas que dan esperanza
al país del Sagrado Corazón de hallar una luz al final del
túnel.
Sin
embargo, al cierre de esta edición ya se veía venir otro perdón
parecido al que se les dio a los paramilitaress pero ahora para
perdonar a los guerrilleros con condenas de más de 40 años, y
ofrecerles nada más que 8 años, para que no sufran tanto por
todo el dolor que han causado.
Director de operaciones de Paxnet-Radio Paz
Satelital.penagos@radiopaz.org
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