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¿Por qué ignoramos el genocidio?
Motivados por un sacerdote y una película, estudiantes
universitarios analizan las respuestas de varias naciones a la
crisis en lugares como Ruanda y Darfur.
Daniel Soñé
Especial para La Voz Católica
El mundo sigue sin hacer nada, paralizado, mientras las matanzas
continúan en Darfur y en otras partes del planeta.
Motivados por una película y por la charla de un sacerdote
local, estudiantes de Florida International University (FIU) se
preguntaban por qué.
El 21 de febrero, la Unión de Estudiantes Católicos (Catholic
Student Union) fue sede de lo que han bautizado como Faith
and Film Night (“Noche de Fe y de Cine”), evento en el que
se exhibió Sometimes in April (“A veces en abril”), un
filme sobre la falta de resolución entre las naciones del mundo
para intervenir en los conflictos genocidas.
La comunidad internacional tiene un récord de 0-6 en
intervenciones, el cual permanece intacto a pesar de la promesa
hecha por el ex presidente Bill Clinton en 1998, apenas cuatro
años después del genocidio en Ruanda: “Nunca más debemos vacilar
ante la evidencia”.
Sin embargo, el mundo fracasó en actuar a tiempo para prevenir
los cinco genocidios del siglo XX –el Holocausto Nazi, Camboya,
Armenia, Ruanda y Bosnia– y el primer genocidio del siglo XXI:
Sudán.
En todos estos lugares, la intervención efectiva llegó demasiado
tarde y, cuando finalmente llegó, cientos de miles –si no
millones– de hombres, mujeres y niños habían sido asesinados.
El P. Ernest Biriruka, párroco de Blessed John XXIII, en
Miramar, y miembro de la etnia hutu de Burundi que
sobrevivió el genocidio de Ruanda, dirigió un diálogo al
concluir la película con la esperanza de que los asistentes
tomasen conciencia sobre lo que sucede en África en la
actualidad, y ofreció su punto de vista sobre lo que sucedió en
Ruanda hace más de una década.
“No podemos mantenernos al margen, sin actuar. Estas personas
comparten nuestra humanidad y merecen la misma protección que
nosotros esperaríamos en esa situación”, dijo el P. Biriruka.
El sacerdote habló sobre el genocidio y la dinámica de las
relaciones entre los hutus y los tutsis, y
enfatizó que los africanos no son más propensos a la violencia
intensa que cualquier otro pueblo.
“Los conflictos étnicos, la violencia y el genocidio no suceden
solamente en África. Miren a Europa. Ha sufrido guerras y
matanzas por más de mil años”, señaló en su exposición.
Según la película, desafortunadamente, la protección del pueblo
importa menos a los líderes gubernamentales que la protección de
los intereses nacionales. Durante la administración Clinton, por
ejemplo, la política exterior de los Estados Unidos cambió
explícitamente hacia la protección de los intereses nacionales.
Los Estados Unidos sólo intervendrían si sus intereses se veían
afectados, y Ruanda no amenazaba sus intereses.
Bill Harvell, de la pastoral católica universitaria de FIU,
expresó su deseo de que los temas discutidos durante las
Faith and Film Nights lleven a los estudiantes
universitarios a actuar en favor de lo que es correcto.
“Esta serie permite a todos –no sólo a los católicos– ver una
película de valores, y aprender cómo podemos vivir unos para los
otros, sin importar quiénes somos y lo que creemos”, dijo
Harvell.
MÁS INFORMACIÓN
Para obtener más
información sobre las actividades de la Pastoral Católica
Universitaria de FIU, llame a Bill Harvell al 305-222-1500.
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