VIRTUS:
Un programa para crear
comunidades más seguras

Yedica Leal
La Voz Católica

 Linda Meyers, instructora del programa VIRTUS, junto a un grupo de participantes en la más reciente sesión, el 8 de marzo, en la iglesia St. Martha, de Miami Shores.  VIRTUS fue concebido para la prevención y detección del abuso sexual contra menores y personas vulnerables.
Yédica Leal.

Le puede pasar a cualquiera, en el lugar más común y con la persona menos esperada. Con este mensaje comenzó el día para un grupo de feligreses de la Arquidiócesis de Miami durante una sesión del programa de prevención de abuso contra menores y personas vulnerables, VIRTUS.

“El sesenta por ciento de los agresores son personas que las familias de las víctimas conocen y en las cuales confían”, explica Linda Meyers, instructora del programa y directora de Educación Religiosa de la parroquia de St. Martha, en Miami Shores.

VIRTUS fue creado en 1998 por The National Catholic Risk Retention Group (Grupo Católico Nacional de Prevención de Riesgos), para prevenir el que niños o personas vulnerables se conviertan en víctimas del abuso sexual, tanto dentro de sus comunidades religiosas como fuera de ellas. “El programa está diseñado para enseñar a los padres, y a las personas que trabajan con niños o personas vulnerables, a estar más alerta, y los ayuda a desarrollar la habilidad de detectar las señales de abuso”, señala Meyers.

La Arquidiócesis de Miami ha estado impartiendo este programa de prevención desde 2003. Por el curso han pasado más de 20,000 personas, y a raíz de esto se han formado más de 100 instructores. “Como adultos cristianos jugamos un papel muy importante en la vida de nuestros hijos, y de aquellas personas que más nos necesitan”, indica Meyers.

La gran mayoría de los participantes de la más reciente sesión, el 8 de marzo, en la iglesia St. Martha, son padres de familia que desean trabajar como voluntarios en los colegios de sus hijos. La Arquidiócesis requiere que toda persona adulta que tenga algún vínculo directo con menores o con personas vulnerables dentro de la Arquidiócesis, ya sea como empleado o como voluntario, tome este curso. Además del curso, que es completamente gratuito para los participantes, el expediente penal de cada voluntario o trabajador es revisado y sus huellas digitales son archivadas.

“El curso me abrió los ojos a tal punto que la experiencia fue abrumadora, especialmente durante la primera parte, donde nos mostraron de quiénes tenemos que cuidar a nuestros hijos”, dice Katie Salow, madre de cuatro y voluntaria de las escuelas donde asisten sus hijos, St. Rose of Lima, en Miami Shores y Archbishop Curley Notre Dame, en Miami. “La segunda parte me dio mucha tranquilidad, porque nos dieron las herramientas para atacar el problema”.

Cada sesión consiste de dos vídeos instructivos, seguidos por discusiones en grupo. El primer vídeo, A Time to Protect God’s Children (“La hora de proteger a los hijos de Dios”), trata sobre las experiencias de las víctimas y las estrategias de ataque de los agresores. “Como humanos tenemos la tendencia a pensar que no nos va a pasar a nosotros, y hoy nos hemos dado cuenta de que no es así”, comenta James O’Connor, feligrés y voluntario de la escuela parroquial St. Rose of Lima.

El segundo vídeo, A Plan to Protect God’s Children (“Un plan para proteger a los hijos de Dios”), muestra cómo prevenir el abuso, y como ponerle fin. “Este vídeo lo deben ver todos los padres, fuera y dentro de la Iglesia, porque lo que contiene es crucial para proteger a nuestros hijos”, expresa Hidalgo Batista, feligrés de Mary Help of Christians, en Parkland, y participante del curso.

“Hasta ahora no he recibido queja de ningún participante del programa, al contrario, la gran mayoría están agradecidos de este servicio”, explica Jan Rayburn, coordinadora de la Oficina de Ambientes Seguros de la Arquidiócesis de Miami.

“Como madre es imposible para mí estar en todos los lugares donde están mis hijos, pero me consuela saber que, gracias a este curso, aquellas personas a las que les confío mis hijos están entrenadas para prevenir y detectar cualquier señal de abuso”, señala Salow.

“Mientras más personas lleguen a conocer VIRTUS, nuestras comunidades se volverán más seguras”, concluye Meyers.

La Arquidiócesis de Miami está buscando voluntarios que sirvan como instructores del programa. Para más información sobre VIRTUS, o para convertirse en instructor, comuníquese con Jan Rayburn mediante el 305-762-1250, o por vía del correo electrónico jrayburn@theadom.org. El taller de entrenamiento es completamente gratuito, y la fecha tope para inscribirse es el 20 de marzo.