La Arquidiócesis de Miami anuncia prioridades
para una buena administración

La Arquidiócesis de Miami anunció el 10 de marzo sus prioridades financieras para el año fiscal 2008-2009, las cuales se concentran en las crecientes necesidades financieras de sus 120 parroquias y misiones, 66 escuelas y 2 seminarios, incluyendo el Seminario Regional St. Vincent de Paúl, en Boyton Beach.

Durante una reunión con los jefes de departamentos del Centro Pastoral de la Arquidiócesis, localizado en Miami Shores, el Arzobispo John C. Favalora reiteró la misión de la Iglesia Católica y sus responsabilidades administrativas. “Debido a la situación económica por la que hoy atravesamos y el círculo de pobreza que está afectando a nuestra comunidad, debo actuar como un buen administrador y sólo puedo hacer lo que nuestras finanzas me permitan. Con el estado económico actual que está enfrentando cada corporación, institución, organización y familia, debemos ser financieramente responsables”, expresó el arzobispo. “Cada año un mayor número de parroquias y programas busca nuestra ayuda económica y por eso debemos priorizar. Solo podemos trabajar con lo que tenemos”, agregó el Arzobispo Favalora.

El arzobispo habló de la generosidad de los fieles y del continuo incremento en las contribuciones al programa anual arquidiocesano ABCD, pero también mencionó la creciente necesidad de asistencia financiera a las parroquias y escuelas pobres dentro de los tres condados de la Arquidiócesis.

Para que la Arquidiócesis de Miami pueda cumplir y mantener estas prioridades, será necesario realizar una reducción del presupuesto del Centro Pastoral el 1° de julio de 2008. “Ésta es una decisión muy difícil pero necesaria”, expresó el Arzobispo Favalora durante la reunión. La decisión se tomó a partir de las recomendaciones del Comité de Párrocos, el cual se ha reunido mensualmente por un período de un año para examinar el presente y el futuro financiero y las necesidades pastorales de las parroquias, las escuelas, los seminarios y la Arquidiócesis en general. Las recomendaciones fueron examinadas y aceptadas por el Arzobispo Favalora.

Aunque la reducción de personal del Centro Pastoral es previsible, ninguna oficina ministerial o pastoral será cerrada. Algunas funcionarán con menos empleados, mientras que otras continuarán funcionando al nivel parroquial o de deanato. Cada departamento ajustará su personal y sus gastos para cumplir con el presupuesto establecido para el año fiscal 2008-2009.

El número de empleados afectados por estas decisiones no se determinará hasta que se concluya una revisión del presupuesto de cada departamento.

Los empleados que dejarán el Centro Pastoral tendrán la oportunidad de buscar trabajo dentro de la Arquidiócesis. Todos recibirán una indemnización.